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Paraná, Entre Ríos, Argentina
Yo creo que nos guiamos por la gente. Quizá para no parecer raros a los ojos de los demás, quizá para ser supuestas personas normales como ellos, o quizá porque tememos ser vistos de una manera diferente, creemos que lo mejor es seguir los pasos de todos. No contradecimos , muchas veces no opinamos. Queremos ser diferentes siendo iguales a todos. Queremos destacarnos y sin embargo primero siempre observamos que pasos dió la otra persona. Tenemos puntos de vistas diferentes, y tantas veces no nos animamos a decirlos, y callamos... callamos mucho. Sin embargo existe la gente capaz de expresar lo que siente sin temor al comentario del otro, gente que es vista como alguien raro y ellos lo saben perfectamente, pero no temen serlo, no temen ser diferentes. Pues esa gente sabe que ellos no son los raros, esa gente sabe que los raros son aquellos que tratan de copiarse entre sí, temerosos de mostrarse como son e incapaces de ser ellos mismos. Tienen la certeza de ser capaces de mostrarse al mundo y aun mejor, a las personas, como realmente son. Raros terminan siendo los que se sienten normales.

martes, 16 de marzo de 2010

Hola querido, venía a hablarte por que hace mucho que no nos sentabamos a charlar sobre la vida. Lo perdí ¿viste? Es increíble como, de vez en cuando, dejo ir a las personas que más quiero. Venía para decirte que he pensado mucho en mi destino, en qué -quizás- mi destino no era estar con él. Me puse a pensar de que forma podría recuperarlo; cuantas noches haría falta darle, cuantos días deberia perseguirlo hasta encontrarlo casualmente, cuantas veces debería luchar para conseguirlo. No... eso no existe. Me puse a pensar en que quizás nunca fué para mi, que fué un error y que no podía seguir equivocándome en lo mismo. Que había podido remar todo el río en contra de la corriente pero por más fuerza que tubiera en los brazos nunca podría remar sobre esa cascada que la vida nos impone como si fuera un cerco para que el ganado no se escape. Asumí mi derrota, y deje por fin morir ese triste capítulo de mi vida. Te puedo asegurar que aún lo extraño, y cada día es peor. Y ojalá no se de cuenta y no venga a buscarme, por que aunque se meresca perderme no podría soportar que después de haberme perdido, yo hubiera de perderlo a él. Eso quería contarte, que lo necesito. Que tengo que de alguna forma terminar con la busqueda de algo que solamente existe en mi mente. Eso quería contarte, que es un ingrato que no ha sabido ni siquiera ser cortés conmigo. Que no se merece que nadie lo espere. Aún así falta la mejor parte, me ha hecho sentir inteligente y decidida. Una mujer fuerte, que sabe decir que no, y sobre todo decirse que no. Por que no siempre es suficiente.