
Me encontré parada en una absurda conclusión. Podemos correr, tomar el avión hacia el lugar más lejos o escondernos en el agujero más profundo de la Tierra. Podemos incluso revolotear por el espacio. Sin llegar a ninguna parte. No son sólo los piratas los que buscan tesoros, pero mucha gente ya perdió la señal de la X. Somos solamente algo pasajero, llevamos dentro un bomba a contrareloj y un par de verdades existenciales que llenan el vacío, y crean una gran laguna de pensamiento suicida. Con el tiempo descubrimos que en la vida todo no se puede, que somos vulnerables a nuestros errores y que no podemos controlar nuestras vidas como si fueran un video puesto en una casetera. Seguido de eso descubrimos que el amor no es recíproco, que las mentiras no son piadosas y que las mariposas en el estómago tarde o temprano las terminas cagando. Pero un poco después esta la idea de un nuevo amanecer, un nuevo día para intentar. Esa idea de ser feliz, o morir en el intento...