Mi foto
Paraná, Entre Ríos, Argentina
Yo creo que nos guiamos por la gente. Quizá para no parecer raros a los ojos de los demás, quizá para ser supuestas personas normales como ellos, o quizá porque tememos ser vistos de una manera diferente, creemos que lo mejor es seguir los pasos de todos. No contradecimos , muchas veces no opinamos. Queremos ser diferentes siendo iguales a todos. Queremos destacarnos y sin embargo primero siempre observamos que pasos dió la otra persona. Tenemos puntos de vistas diferentes, y tantas veces no nos animamos a decirlos, y callamos... callamos mucho. Sin embargo existe la gente capaz de expresar lo que siente sin temor al comentario del otro, gente que es vista como alguien raro y ellos lo saben perfectamente, pero no temen serlo, no temen ser diferentes. Pues esa gente sabe que ellos no son los raros, esa gente sabe que los raros son aquellos que tratan de copiarse entre sí, temerosos de mostrarse como son e incapaces de ser ellos mismos. Tienen la certeza de ser capaces de mostrarse al mundo y aun mejor, a las personas, como realmente son. Raros terminan siendo los que se sienten normales.

lunes, 20 de diciembre de 2010






Antes pensaba que la verdadera felicidad era muy difícil de alcanzar. Pero conforme vas valorando más cosas del día a día, a las personas que tienes alrededor y los pequeños detalles que te proporciona el destino, te das cuenta que las cosas que te dan mayor felicidad son aquellas a las que antes no les dabas tanta importancia, porque nunca las habías tenido, nunca las habías conocido o nunca les habías prestado atención, aquellas cosas que pensabas que eran banales, que no tenían importancia. Y poco a poco también te das cuenta en toda la felicidad que te puede proporcionar una única cosa o una única persona.